“Luchamos por un Estado laico y progresista en toda la Palestina histórica”

25 de diciembre de 2017

Las calles de Palestina están en pie de guerra, una vez más alzadas contra el imperialismo estadounidense y su punta de lanza en Oriente Medio, el régimen de ocupación israelí. El pasado 6 de diciembre, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en una rueda de prensa su intención de reconocer Jerusalén como la capital del régimen de Israel y comunicó su intención de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a dicha ciudad.

Para analizar la situación, desde la revista ‘Eines’ entrevistamos a Fayez Badawi, portavoz del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).

Fayez, ¿qué suponen para el pueblo palestino estas declaraciones de Trump y cuáles son las consecuencias que se derivan?

Las declaraciones de Trump, el presidente de EE.UU, van en la misma línea de sus antecesores, demuestran que el imperialismo es el enemigo de la humanidad, de los pueblos, es la barbarie y el crimen organizado. El FPLP desde el comienzo de la lucha tenía muy claro quién es el verdadero enemigo y quiénes son los verdaderos interesados en la revolución para liberar Palestina y conseguir nuestros derechos nacionales, especialmente luchar por un Estado laico y progresista en toda la Palestina histórica, cuya capital, Jerusalén, es la capital eterna de Palestina y del mundo árabe. Jerusalén es como Haifa, Yafa y Nazaret, el palestino no va a renunciar a ningún palmo de su tierra. Este hecho supone una mayor agresividad contra nuestro pueblo y va en la misma línea de la política dibujada por el lobby sionista, la administración norteamericana entra en su nómina. El llamado Estado de Israel es un Estado fabricado por el colonialismo, por el terrorismo, por eso a nosotros no nos extraña esta hermandad terrorista entre el Estado sionista y su fiel amigo el capitalismo encabezado por EE.UU.

Una de las consecuencias que se derivan de esta declaración es, como estamos viendo, un endurecimiento de las acciones represivas del estado sionista contra el pueblo palestino. Es un paso más en la aniquilación del pueblo palestino.

Esta polémica decisión ha desencadenado una nueva ola de protestas y represión, pero Palestina sufre históricamente una ocupación, un régimen de apartheid con agresiones diarias en varios frentes: checkpoints, bloqueo económico, asentamientos israelíes, ataques militares… ¿cómo se organizan los palestinos y palestinas para llevar a cabo la resistencia y cómo el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) está contribuyendo a ello?

Ante la pasividad de la comunidad internacional y la constante violación de los derechos humanos, la única vía de mi pueblo es la resistencia en todas sus formas. El pueblo ha salido a la calle de forma espontánea, enfrentándose al ejército de ocupación con sus cuerpos y almas, manifestando una gran unidad nacional, donde participan gentes de todas las edades. Estamos orgullosos de la joven palestina que se ha enfrentado a dos soldados armados hasta los dientes, con sus manos, y cuya acción la ha llevado a la cárcel del ocupante. Pedimos la libertad para Ahed Tamimi y todos los detenidos.

Una de las prioridades del FPLP es estar al lado del pueblo en su lucha de liberación. Jerusalén es símbolo de la unidad de toda la tierra palestina, y su defensa es prioritaria para la organización.

¿Existe unidad entre todas las organizaciones políticas palestinas en esta tercera intifada? ¿Participa activamente el FPLP? ¿Cómo valora el FPLP que las organizaciones confesionales como Hamás hayan llamado a la movilización?

Uno de los problemas del pueblo palestino es la división interna entre las organizaciones políticas. El FPLP trabaja activamente para conseguir la unidad, imprescindible para la consecución de nuestros derechos. La división solo favorece al ocupante. En esta línea se trabaja también para enterrar los acuerdos de Oslo, que han traído más asentamientos y que han alejado el horizonte para conseguir nuestros derechos nacionales. Reclamamos de todas las organizaciones un mando unificado que dé apoyo a la intifada.

Hamás es una de las organizaciones palestinas que están en la resistencia contra el ocupante, y representa a una parte del pueblo palestino. Independientemente de las diferencias ideológicas, tanto Hamás como Al Fatah son organizaciones palestinas, y por tanto tienen la obligación de defender y apoyar la lucha del pueblo.

Y en el tablero diplomático, ¿cuál es el papel que juegan el Estado español y la Unión Europea? ¿Es posible alcanzar un acuerdo de paz con justicia y garantías?

España y la Unión Europea no han respetado ni siquiera su propia cláusula democrática, la que plantea que al estado que no respeta el derecho internacional hay que sancionarlo. ¿Ha habido alguna sanción para el Estado de Israel? Al contrario, los lazos son cada vez más fuertes. La UE, y por supuesto el Estado español, lamentan la declaración de Trump, no condenan, no proponen medidas. Siguen siendo cómplices de los verdugos del pueblo palestino.

En el actual escenario internacional no vemos posible ningún acuerdo de paz con justicia y garantías. Los Acuerdos de Oslo no han hecho más que confirmar nuestro pensamiento de que los intentos de negociación con Israel han supuesto un retroceso en nuestra lucha. La única paz se consigue a base de resistencia, movilizaciones populares en el mundo y el boicot al estado sionista. Nuestro referente es la lucha del pueblo vietnamita y del pueblo sudafricano.

Fuente: Revista ‘Eines’