Informe de la Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Conflicto en Gaza

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: ONU

Introducción

1. El 3 de abril de 2009, el Presidente del Consejo de Derechos Humanos creó la
Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Conflicto de Gaza con el mandato
de «investigar todas las violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y el
derecho humanitario internacional que pudieren haberse perpetrado en cualquier momento
en el contexto de las operaciones militares que se ejecutaron en Gaza durante el período del
27 de diciembre de 2008 al 18 de enero de 2009, ya fuere antes, durante o después de él».

2. El Presidente designó al juez Richard Goldstone, ex juez del Tribunal Constitucional
de Sudáfrica y Fiscal de los Tribunales Penales Internacionales para la ex Yugoslavia y
para Rwanda, para que encabezase la Misión. Los otros tres miembros designados fueron:
la profesora Christine Chinkin, catedrática de derecho internacional en la London School of
Economics and Political Science, que fue miembro de la Misión de Verificación de Alto
Nivel a Beit Hanoun (2008); la Sra. Hina Jilani, letrada del Tribunal Supremo del Pakistán
y ex Representante Especial del Secretario General sobre la situación de los defensores de
los derechos humanos, que formó parte de la Comisión Internacional de Investigación para
Darfur (2004); y el coronel Desmond Travers, ex oficial de las Fuerzas de Defensa de
Irlanda y miembro de la Junta Directiva del Instituto de Investigación Penal Internacional.

3. Como es su práctica habitual, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) creó una secretaría para dar apoyo a la
Misión.

4. La Misión entendió que su mandato le obligaba a considerar que la población civil
de la región debía constituir su máxima preocupación en lo referido a las violaciones del
derecho internacional.

5. La Misión se reunió por primera vez en Ginebra del 4 al 8 de mayo de 2009.
Además, la Misión se reunió en Ginebra el 20 de mayo, y los días 4 y 5 de julio, así como
del 1º al 4 de agosto de 2009. La Misión realizó tres visitas sobre el terreno: dos a la Franja
de Gaza, del 30 de mayo al 6 de junio, y del 25 de junio al 1º de julio de 2009; y una a
Ammán, los días 2 y 3 de julio de 2009. Varios miembros de la secretaría de la Misión
fueron asignados a Gaza entre el 22 de mayo y el 4 de julio de 2009 para realizar
investigaciones sobre el terreno.

6. El 7 de mayo de 2009 se enviaron notas verbales a todos los Estados Miembros de
las Naciones Unidas y los órganos y organismos de las Naciones Unidas. El 8 de junio de
2009, la Misión realizó un llamamiento en el que invitó a todas las personas y
organizaciones interesadas a que remitiesen información y documentación pertinentes para
asistirle en la ejecución de su mandato.

7. Los días 28 y 29 de junio de 2009, se celebraron audiencias públicas en Gaza, y los
días 6 y 7 de julio en Ginebra.

8. La Misión trató en repetidas ocasiones de obtener la cooperación del Gobierno de
Israel. Tras numerosos intentos fallidos, la Misión procuró y obtuvo la asistencia del
Gobierno de Egipto para que le permitiese entrar en la Franja de Gaza al través del cruce de
Rafah.

9. La Misión se benefició del apoyo y la cooperación de la Autoridad Palestina y de la
Misión Permanente de Observación de Palestina ante las Naciones Unidas. Debido a la falta
de cooperación del Gobierno de Israel, la Misión no pudo reunirse en la Ribera Occidental
con miembros de la Autoridad Palestina. Sí lo hizo, no obstante, en Ammán, con
funcionarios de la Autoridad Palestina, entre ellos un ministro del Consejo. Durante sus
visitas a la Franja de Gaza, la Misión celebró reuniones con altos funcionarios de las
autoridades de Gaza, que brindaron plena cooperación y apoyo a la Misión.

10. Con posterioridad a las audiencias públicas celebradas en Ginebra, se informó a la
Misión de que un participante palestino, el Sr. Muhammad Srour, había sido detenido por
las fuerzas de seguridad de Israel cuando regresaba a la Ribera Occidental. Preocupó a la
Misión que su detención pudiera haber sido consecuencia de su comparecencia ante ella. La
Misión está en contacto con él y continúa vigilando la marcha de los acontecimientos.

 

Ver informe completo en el siguiente enlace: Informe de ONU sobre de DDHH en Gaza, 2009

Operación Plomo Fundido: Informe del Centro Palestino para los Derechos Humanos sobre su impacto y consecuencias específicas de género

LA OPERACIÓN ISRAELÍ PLOMO FUNDIDO A TRAVÉS DE LOS OJOS DE LAS MUJERES PALESTINAS

Informe del Centro Palestino para los derechos humanos / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández, Marwan Pérez, Carlos Sanchis, Andrés Prado y S. Seguí. Revisado por Caty R.)

Informe Completo: La Operación Israelí Plomo Fundido a través de los ojos de las Mujeres Palestinas

El Centro Palestino para los Derechos Humanos (CPDH) ha publicado el presente informe para poner de relieve el impacto específico de la Operación Plomo Fundido y del ilegal cierre israelí sobre las mujeres. Como consecuencia del carácter patriarcal de la sociedad palestina, las mujeres de la Franja de Gaza –víctimas de discriminación en “tiempos de paz”-se ven especialmente expuestas a la marginación, pobreza y sufrimiento que acarrean, sobre todo, la ocupación y el conflicto armado. Los ataques israelíes tienen consecuencias de género específicas a menudo ignoradas. El CPDH ha decidido posibilitar que esas consecuencias, y la realidad de la vida tras la ofensiva, se manifiesten a través de las palabras de las víctimas. Aunque este informe se basa necesariamente en el Derecho Internacional, es quizá conveniente que los derechos humanos, así como el sufrimiento humano, se expresen a través de historias humanas.

La  ofensiva israelí –denominada Operación Plomo Fundido por las autoridades israelíes- se llevó las vidas de 118 mujeres e hirió a más de 8251. En total, 1.414 palestinos perdieron la vida, de los que 1.177 (el 83%) eran civiles. También más de 5.303 resultaron heridos. Toda la infraestructura de la Franja de Gaza resultó diezmada, por ejemplo: 2.114 casas totalmente destruidas y 3.242 más completamente inhabitables, lo que afecta a 51.842 personas. Sin embargo, el verdadero impacto de la ofensiva no puede medirse sólo en términos de estadísticas y cifras. Aunque los números de víctimas y heridos ilustran la atroz letalidad humana de este conflicto, el verdadero alcance del sufrimiento tiene mucho que ver con la realidad diaria de la vida en la Franja de Gaza tras la Operación Plomo Fundido. Mientras tanto, los civiles luchan por reconstruir sus vidas y asumir sus pérdidas e intentan recuperar alguna apariencia de dignidad humana. La vida sigue en la Franja de Gaza. Así debe ser. Pero los continuos efectos del cierre y el testimonio visible del trauma y la devastación convierten la normalidad –incluso para los niveles de la Franja de Gaza-en una ilusión; los recuerdos de la tragedia están en todo momento omnipresentes y son demasiado palpables. En el momento de redactar este informe, cuando ya han pasado más de seis meses de la declaración unilateral de alto el fuego de Israel del 18 de enero, la Franja de Gaza continúa cerrada y paralizada: la situación en Gaza sigue siendo exactamente la misma que la del día que acabó la ofensiva. Las visibles cicatrices de la ofensiva siguen ahí, los escombros permanecen en las calles de Gaza, miles de personas continúan sin hogar, las familias se ven obligadas a vivir en casas que resultaron incendiadas, sobre suelos manchados de sangre y paredes acribilladas de impactos de bala. En algunos casos, las víctimas tienen que seguir contemplando los ofensivos y discriminatorios graffiti que los soldados israelíes garabatearon arañando las pareces de sus hogares.

El Centro Palestino para los Derechos Humanos (CPDH) ha publicado el presente informe para poner de relieve el impacto específico de la Operación Plomo Fundido y del ilegal cierre israelí sobre las mujeres. Como consecuencia del carácter patriarcal de la sociedad palestina, las mujeres de la Franja de Gaza –víctimas de discriminación en “tiempos de paz”-se ven especialmente expuestas a la marginación, pobreza y sufrimiento que acarrean, sobre todo, la ocupación y el conflicto armado. Los ataques israelíes tienen consecuencias de género específicas a menudo ignoradas. El CPDH ha decidido posibilitar que esas consecuencias, y la realidad de la vida tras la ofensiva, se manifiesten a través de las palabras de las víctimas. Aunque este informe se basa necesariamente en el Derecho Internacional, es quizá conveniente que los derechos humanos, así como el sufrimiento humano, se expresen a través de historias humanas.

En la Franja de Gaza son los hombres los que ocupan el puesto de cabeza de familia y quienes contribuyen fundamentalmente a su mantenimiento. Las viudas, confinadas en su papel, a menudo son víctimas de discriminación cultural y marginación económica y social. En la Franja de Gaza es extraordinariamente difícil que una mujer pueda vivir sola, y por eso las viudas se ven obligadas bien a regresar al hogar de su propia familia o a volver a casarse. Ambas alternativas presentan dificultades para una mujer que intenta recuperarse del trauma de la ofensiva y recomponer su vida y la de sus hijos. Tradicionalmente, en la Franja de Gaza se considera que las mujeres son las encargadas de los cuidados primarios; muchas mujeres sin hogar ahora se ven obligadas a cuidar de sus familias en un alojamiento temporal o a hacinarse como pueden en casas de parientes, una situación que a menudo provoca tensión y conflicto social.

Bajo el actual sistema legal de la Franja de Gaza, una viuda puede retener la custodia de sus hijos mientras no vuelva a casarse2, ya que a partir de ese momento la custodia revertiría en la familia del marido.

Este informe presenta los casos de doce mujeres afectadas por los ataques israelíes en el curso de la Operación Plomo Fundido. Con estos ejemplos se pretende mostrar la extensión y amplitud del sufrimiento infligidos a nivel individual a los civiles de la Franja de Gaza, así como las continuas dificultades que tienen que enfrentar como consecuencia de la devastación perpetrada por las fuerzas israelíes y el ilegal cierre en curso de su territorio.

Subraya las dificultades a las que tienen que enfrentarse las mujeres en la Franja de Gaza en el intento de aceptar su sufrimiento y sus heridas: la pérdida de sus hijos, de sus maridos, sus familiares, sus hogares y sus medios de vida. Estas narrativas sirven para ilustrar no sólo las duras pruebas que afrontan las mujeres de Gaza, sino también la resiliencia y el valor que han demostrado en cuarenta y dos años de conflicto y ocupación.

El impuesto cierre israelí –y los ilegales mecanismos de castigo colectivo infligidos a la población de la Franja de Gaza-imposibilitan la recuperación y la reconstrucción. La espantosa situación económica hace que muchas mujeres y sus familias se deslicen cada vez más profundamente hacia la pobreza más abyecta. Tras sufrir los horrores de una guerra ilegal, ahora luchan desesperadamente por sobrevivir.

La Operación Plomo Fundido duró veintitrés días, pero los residentes en la Franja de Gaza siguen padeciendo sus consecuencias3. El Estado de Israel se niega a darles la posibilidad de reconstruir una vida “normal”; hasta que no se levante el cierre ilegal, la Operación Plomo Fundido continuará ampliando más y más su brutal cuota de víctimas.

Ver informe completo

Informe del Centro Palestino para los derechos humanos / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández, Marwan Pérez, Carlos Sanchis, Andrés Prado y S. Seguí. Revisado por Caty R.)